Gaviota muerta, en medio de los desperdicios, en las cercanías del Terminal Pesquero del distrito de San Andrés.
¿En qué zonas del planeta
notamos los efectos de la contaminación? ¿A qué especies afecta en mayor
medida? ¿Qué agentes son contaminantes?
Aunque nadie sabe cuántas especies de seres
vivos existen sobre la Tierra, un hecho es seguro: la biodiversidad está
sufriendo un declive pronunciado. De acuerdo con algunas estimaciones, más de
5% de las especies del planeta están desapareciendo cada década. Hace mucho
sucedieron extinciones masivas en varias ocasiones, desencadenadas por sucesos
naturales. En el caso actual, los humanos pueden ser culpados sin temor a
error.
La caída actual de la biodiversidad afecta
todos los frentes. De acuerdo con la Unión Internacional para la Conservación
de la Naturaleza y Recursos Naturales (UICN), casi una de cuatro especies de
mamíferos está amenazada, mientras la cifra es de una de cada ocho en aves. A
las plantas les va mejor; aun así, más de 7 mil especies están en riesgo. Pero
estas cifras son sólo la punta del iceberg, pues los datos están lejos de estar
completos.
Los factores que amenazan la biodiversidad
son más sencillos de establecer. Destacan los siguientes:
Destrucción
del hábitat. Es el factor más importante. Devasta especies individuales y
ecosistemas en conjunto.
Introducción de
especies. Altera irreversiblemente la dinámica propia
de cada ecosistema.
Contaminación. Ataca a los recursos que cada ecosistema ofrece. Tiene efectos
localizados, pero también causa alteraciones a escala mundial.
Explotación
directa. La caza, la pesca o la tala indiscriminada
pueden acabar con las especies en muy poco tiempo.
Por razones de clima y geografía, la biodiversidad está dispersa
irregularmente en áreas ecológicas aisladas, así como en algunas islas, como
las Galápagos. Dos docenas de puntos críticos, poco menos que la quincuagésima
parte de la superficie terrestre, son hogar de más de un tercio de todos los
animales vertebrados y plantas del planeta.
Las costas y los océanos son también
vulnerables a la contaminación. Para los humanos, su contaminación puede ser
sólo una molestia menor o una amenaza económica importante, pero, para la vida
silvestre costera y acuática, sus efectos son trascendentales. Se estima que 8
millones de piezas de basura ingresan en mares y océanos cada día. La madera
predominaba hace 50 años, pero, hoy, el plástico se ha impuesto. La ligereza y
durabilidad de este material le permiten llegar a las costas más remotas de la
Tierra. En la década de 1990, científicos chilenos identificaron 1500 piezas de
desperdicios plásticos en las costas de la isla Livingston en la Antártida. El
plástico es químicamente inerte, pero causa problemas físicos por no pudrirse.
Delfines, focas y tortugas se enredan en restos de plástico, y las aves marinas
a menudo confunden fragmentos de plástico con alimento.
Pero más allá del plástico, pocas imágenes
evocan la idea de contaminación en forma más rotunda que animales costeros
cubiertos con petróleo. Las aves son las primeras víctimas, pero mueren desde
focas, hasta peces y moluscos. El petróleo se pega a la piel, las plumas y las
branquias, y es tóxico y se ingiere. Cuando la parte densa del petróleo crudo
se hunde, permanece durante años en el lecho marino. Aunque los derrames son
combatidos con detergentes, estos descomponen sólo las partes visibles. Así, el
petróleo puede entrar en las cadenas alimentarias marinas, causando un daño
ambiental oculto. De modo sorprendente, los derrames accidentales constituyen
menos del 20% del petróleo que llega al mar. Puesto que la mayor contaminación
proviene de muchas fuentes pequeñas, es difícil de ver y de controlar.
El drenaje hacia las costas genera otro
problema debido a que estos desechos no son tratados. Con el tiempo, los
desechos industriales se descomponen, pero los contaminantes industriales son
persistentes. Ciertos metales permanecen en el lecho marino por un siglo o más.
Sin embargo, como afecta al lecho marino y no a la costa, esta forma de contaminación
pasa inadvertida.
COMPRENSIÓN LECTORA:
Escribe verdadero (V) o falso (F) entre los paréntesis.
Escribe verdadero (V) o falso (F) entre los paréntesis.
a. Para los seres humanos, la contaminación costera y acuática
aparece
como una mal menor, pero para las
especies es un grave problema ( )
b. Una
de cada ocho especies de mamíferos está amenazada (
)
c. Los detergentes empleados para evitar el daño de los derrames de
petróleo subsanan totalmente los
daños causados por el combustible ( )
d. Más de 5% de las especies del planeta están desapareciendo cada
década ( )
e. Los derrames de petróleo sólo afectan a las aves que pescan en los
litorales y a los seres humanos que
comen pescado. ( )
Marca con un aspa (X) las afirmaciones que se pueden deducir de la lectura.
( ) Sólo
hay que preservar a las especies en peligro de extinción.
( )
Se debe atacar a las industrias petroleras.
( )
Se debe proteger la vida animal y los ecosistemas para preservar el planeta.
( )
Las fábricas deben evitar el uso de plástico.
( )
Los derrames de petróleo son la causa más importante de contaminación.
( )
El plástico afecta de diverso modo a muchas especies marinas.
( )
El drenaje es uno de los mejores sistemas para evitar la contaminación.
( )
Los puntos críticos son zonas que están protegidas contra la contaminación.

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